Razones para NO abrir un blog

Hay muchas razones para escribir un blog. Si estás leyendo esto, muy probablemente ya conocerás algunas, pero también hay motivos para no escribirlo, o para abandonarlo, o para replantearte la viabilidad del proyecto.
Esta es una lista de las razones para NO escribir un blog:
1) El fracaso.
Si temes fracasar, no escribas un blog, porque este será una fuente constante de frustraciones, de problemas, de incomprensión (real o imaginaria) por parte de tus lectores. Sobre todo si es tu primer blog “en serio”. Tus esfuerzos por hacerlo popular te harán caer una y otra vez, y los primeros meses (con suerte) será un territorio desierto que te llenará de dudas, de la convicción de que has errado el camino.
2) Hacer el ridículo
Otra cosa que sucederá, casi con toda seguridad, es que harás el ridículo, o te ridiculizarán (no es lo mismo, pero se parece). Un blog nuevo es visto siempre como un blog más, otro entre la lista de los millones que ya existen, e inevitablemente serás víctima de quienes se burlen de tus primeros esfuerzos, los pongan en duda, le encuentren el lado flaco o te ataquen con burlas insensibles tras cada frase, ante cada intento ingenuo de lograr cierta originalidad. Débiles e inseguros como somos todos los bloggers novatos, caerás en los lugares comunes creyendo que has inventado el hilo negro y habrá siempre quien señale que has escrito la enésima versión de aquel tema tan conocido, quien te ridiculice, quien te ataque (a veces con conocimiento de causa, a veces por el puro placer sádico de lastimar al indefenso).
3) Exponerte a la crítica
Ser criticado es el pan nuestro de cada día en el trabajo de los bloggers, dada la naturaleza misma del medio con el que trabajamos y que casi por definición es una vía de comunicación bidireccional. El blogger escribe, da sus puntos de vista o cuenta sus experiencias y el lector, si así lo desea, responde. Estas respuestas son, muchas veces, bien informadas pero cáusticas, tanto que ponen el dedo en la llaga y te harán ver tus deficiencias, ya sea a la hora de escribir o en las afirmaciones que haces, que con frecuencia tienen errores o no están documentadas exhaustivamente.
La crítica a veces puede ser agria, dura y aplastante, demostrando que eres un verdadero imbécil. Ocasionalmente, se trata de opiniones amables y constructivas, que de todas formas exponen tus deficiencias aunque lo hace con más tacto, con más benevolencia y generosidad.
4) Monetizar el blog
El dinero es siempre un tema espinoso. Para sacarle unos cuantos centavos al blog hay que trabajar mucho, y para que estos se conviertan en dólares es preciso ceñirse a un programa de publicación, mostrar contenido relevante o atraer (de alguna otra forma) un buen número de lectores para que tu blog sea atractivo a los anunciantes. Todo ello requiere ingentes cantidades de trabajo, aprender una infinidad de cosas y dedicar tiempo a la promoción de tu espacio. Y aunque el blogger haga todo esto, nada le garantiza que los ingresos comenzarán a llegar pronto, por lo que deberás armarte de paciencia y construir un sitio cuyo contenido destaque por su solidez, su coherencia y su compromiso con el lector. Habrá de robarle horas al sueño, a la familia o a los amigos, y tendrás que saber levantarte cada vez que caigas.
Y cuando el dinero comience a fluir (o cuando los lectores piensen que eso está sucediendo) serás severamente criticado ya que hay quienes piensan que la honestidad y las ganancias económicas no se llevan bien, o que de plano son excluyentes.
5) Descubrir tu propia voz
La posibilidad de afinar tu voz personal, tu particular forma de pensar y expresarnos es un “riesgo” latente en los bloggers. No sucederá si escribes un par de artículos a la semana, pero si haces de la escritura un hábito, poco a poco comenzarán a aparecer en el horizonte tus propios rasgos, que se transmitirán a las palabras y que serán visibles para los lectores. No es posible escribir honestamente sin mostrar algo (o mucho) de lo que eres, por lo que si bien hallarás tu propia voz, también te encontrarás a ti mismo a través de los temas que eliges, de la posición que adoptas y de las decisiones que debes afrontar. Aunque el blogger piense que un nombre falso y el velo que impone internet lo ocultarán de los demás, en realidad sucede todo lo contrario: Es un vehículo que nos muestra dos cosas: Si en realidad amamos la escritura y qué clase de persona somos. Quien tema conocer estas respuestas, o que los demás se asomen a su interior, no debe escribir un blog
6) Hacer amigos
En un principio, pensarás que aquellos que te acompañan en el blog son tus amigos. Y lo son en la medida en que sientan que perteneces a su grupo. Sin embargo, las cosas pueden cambiar bruscamente si tu blog despega y se hace popular, si obtienes ganancias económicas o si consigues algo de éxito, ya sea a través del prestigio o de la monetización. Quienes se comportaban como tus amigos pueden volverse tus detractores, y aquellos que eran amables se tornarán críticos. La mejor forma de conseguir enemigos en un blog es triunfar. No me refiero a competir en audiencia con el New York Times, sino a lograr cierto renombre, una posición elevada en los ránkings o, de plano, cambiar tu actitud porque de pronto ya no tienes tiempo para interactuar con tus lectores como antes lo hacías, pues de pronto unas decenas se convierten en varios cientos y no hay quien pueda mantener un estrecho contacto con tantas personas y al mismo tiempo ser productivo.
Si todo lo anterior no te ha disuadido, entonces escribe un blog y pon en ello todo tu empeño.
En busca de la originalidad

El principal enemigo de la originalidad es el miedo. Es mentira que para atreverse a probar algo nuevo sea necesario no tener nada que perder. Los verdaderos emprendedores son personas que a pesar de haber conseguido cierto éxito, deciden aceptar el reto y en vez de aferrarse a sus logros y seguir el camino conocido, optan por continuar la búsqueda.
Los riesgos, sin embargo, deben ser calculados, y la primera pregunta que hay que hacernos es: ¿Estamos dispuestos a asumir el fracaso y sus consecuencias? Si la respuesta es “sí”, entonces podemos seguir adelante. En caso de que la respuesta sea “no”, habrá que pensar de nuevo si realmente deseamos seguir el camino creativo.
Los cambios pueden ser activos o pasivos: Introducir un elemento nuevo o eliminar uno ya existente. El punto intermedio entre estos dos es modificar la naturaleza o estructura de lo que hacemos. Una metamorfosis, por así decirlo.
Son, pues, tres las métodos para conseguir el cambio: Creación, transformación y eliminación. Pero las cosas no siempre son así de simples, pues frecuentemente la introducción de un elemento nuevo implica añadir una pizca de cada uno.
La idea fundamental detrás de todo esto es presentar ante nuestro público (nuestros clientes, espectadores o conocidos) un estímulo diferente o a un abordaje inesperado de un tema ya conocido.
Estos cambios no tienen por qué ser radicales y masivos: Podemos insertarlos lentamente, pero siempre bajo una agenda y después de haber meditado largo y tendido el asunto entero. La improvisación es para los virtuosos, pero la mayor parte de nosotros no lo somos, así que tomemos las cosas con calma y todo irá bien… a menos que fracasemos.
Y si fallamos, si nuestra idea no tiene éxito al primer intento, siempre podemos replantearnos el asunto y hacer los cambios necesarios, o desistir del enfoque y abordar el asunto desde una faceta distinta. Las personas creativas saben que el producto final es resultado de la búsqueda, y que esta requiere tesón, paciencia y una alta tolerancia a la frustración que provoca el fracaso.
Pero no hay nada que se compare al éxito: Innovar lleva consigo la enorme satisfacción de poner en el mundo algo que antes no estaba ahí. No importa si los demás lo ven o no. Tarde o temprano los logros se abren camino, cuando los demás están preparados para apreciarlos.
La redundancia de la información en los blogs

En un ahora donde saber es menos importante que enterarse, los blogs cumplen una función para la que no fueron creados, pero que han adoptado con gusto. Y no solo eso, sino que han ido más allá: originan marejadas de información redundante de donde, poco a poco, va desprendiéndose no lo esencial, sino lo relevante.
Por redundancia me refiero a la repetición de una noticia con diversos grados de profundidad y con variaciones en el enfoque, en la precisión y en el énfasis.
Los miles de blogs que se hacen eco de un trozo de información la presentan de formas tan distintas que, al final, lo importante sale a flote por consenso de los lectores. Estos canales paralelos sirven como una criba que elimina la paja y deja pasar solo aquel fragmento que despierta el interés de los que leen, de quienes juzgan, de esa voluntad colectiva que actúa en conjunto y establece la relevancia a partir de un algoritmo desconocido y que los especialistas matarían por descubrir, o por saber manipular.
Es como la teoría darwiniana de la selección natural, pero aplicada a un organismo construido de datos: sobrevive sólo el más fuerte, el más interesante, el más atractivo para esa conciencia colectiva sin rostro pero con tanto poder. A veces, su creador se alza junto con él, pero es frecuente que la reverberación, la repetición imperfecta o la síntesis desmedida lo deje sin padre, huérfano.
A veces sucede que el escritor talentoso sabe reconocer los elementos esenciales y genera, al primer intento, un producto único, acabado, atractivo y que permanece. Libera al hecho del ruido, de los detalles, del efecto negativo que ejercen los tecnicismos exagerados o la pomposidad en el lenguaje. En esos casos surge el mensaje casi en su forma final, acabado, listo para esparcirse de forma viral.
Lo más común, sin embargo, es lo contrario: Se originan versiones múltiples e imperfectas del mismo hecho, numerosos abordajes que rebotan en las paredes gigantescas (pero no infinitas) del mundo virtual. Cada repetición incrementa el poder, y genera más réplicas. Si estas se dan en una secuencia los suficientemente rápida y abundante, alcanzan una masa crítica que sacude la blogósfera y los territorios aledaños con la fuerza de una explosión atómica: Millones de ojos miran entonces en la misma dirección, analizan, critican, afinan, complementan, discuten y, poco después, surge el fragmento puro de información que se instala, por consenso, como una verdad, un trozo de conocimiento o una noticia relevante y que, aun sin tener el rigor de un hecho científico, ha alcanzado tal grado de certeza que la autoriza a dispersarse como algo de lo que vale la pena enterarse.
Esta trayectoria multitudinaria y masiva de la información ha originado un fenómeno sin precedentes en la historia de la comunicación humana: La autoridad de la fuente pierde relevancia (los medios tradicionales no tienen ya la última palabra) y los blogs, los medios sociales y los recuentos personales adquieren el protagonismo en un vórtice de opiniones capaz de procesar un dato miles de veces por minuto, desde todos los ángulos y perspectivas hasta que adquiere su forma final, aquella que los consumidores desean incorporar al bagaje de información digna de este nombre.
Tumblr

Tumblr es una de las plataformas de blogging que ha obtenido, además de un crecimiento notable, la simpatía de un número cada vez más grande de usuarios, los cuales han decidido migrar hacia este sistema que, a pesar de estar enfocado en el microblogging, en realidad admite casi cualquier variedad de contenido.
Simplicidad
Una de las características más sobresalientes de Tumblr es su simplicidad. Abrir una cuenta es cosa de 5 minutos, y eso tomándose las cosas con mucha calma. Basta poner un correo electrónico, elegir una contraseña y el nombre del blog y ya estamos listos para comenzar a bloguear en Tumblr. Es tan sencillo que no hace falta tener conocimiento alguno de informática. Cualquiera con una inteligencia promedio puede hacerlo sin ayuda.
Distintos tipos de entradas
A muchos podrá parecerles extraño que en Tumblr existan diversos tipos de entradas. Siete, para ser preciso:
- Texto
- Video
- Citas
- Links
- Audio
- Video
- Fotos
A primera vista, esto podría entorpecer las cosas, pero en realidad las facilita. En vez de construir la entrada según nuestras necesidades en un formato universal, Tumblr nos presenta siete plantillas prediseñadas que se amoldan a nuestras necesidades. Si queremos publicar un video, por ejemplo, Tumblr nos presenta un cuadro para introducir el código (o subir un video desde nuestro equipo) y otro espacio para añadir texto, imágenes, citas, links o lo que se nos antoje. Lo mismo sucede con las entradas de tipo texto, o con las fotografías. En esta última modalidad podemos introducir varias y Tumblr creará automáticamente un slideshow. Los mismos principios se aplican a todos los tipos de entradas y créanme, es un sistema genial, tanto para los legos como para los usuarios más avanzados.
Plantillas
Cambiar la plantilla de nuestro blog es tan fácil como dar click en Customize y luego en Theme. Se nos presentarán cientos de opciones, la mayor parte de ellas gratuitas y para todos los gustos. Podemos probarlas y ver cómo quedaría nuestro blog sin instalarlas y existen muchas que le dan a nuestro sitio un aspecto muy profesional, además de que podemos personalizarlas o, si somos duchos en la materia, crearlas desde cero.
Comunidad y redes sociales
Tumblr es una plataforma que, desde ya, está lista para las redes sociales. Basta marcar una casilla y cada uno de nuestros posts aparecerá en Twitter, y cuenta con elementos que hacen la interacción muy sencilla, como el famoso “reblog”, donde no hay más que dar un click y estaremos publicando en nuestro blog otra entrada de Tumblr que nos haya gustado, con el correspondiente enlace a la fuente original. También se puede permitir a los lectores que nos hagan preguntas, que responderemos si hemos activado esta modalidad, y la integración con Facebook es cosa de niños.
Comentarios
La carencia más grave de Tumblr es la incapacidad de poner comentarios. El sistema está listo para integrarse con Disqus, pero esto es inconveniente, ya que las opiniones de nuestros lectores están en un sitio y nuestro blog en otro. Hasta ahora, Tumblr no ha hecho esfuerzo alguno para introducir un sistema propio de comentarios, y esto es un grave fallo, desde mi punto de vista. Sin embargo, Disqus no es una mala opción aunque, como mencionaba previamente, favorece la dispersión del contenido.
Dominios Personalizados
Tumblr hace realmente sencillo usar nuestro propio dominio (en lugar de ****.tumblr.com) con nuestro blog. Basta comprar un dominio y modificar un solo parámetro (el “A record”) para que tengamos nuestro sitio con el nombre que deseemos. Más sencillo, imposible, además de que es gratuito.
Límites
Tumblr ofrece un espacio “casi” ilimitado. Y digo “casi” porque difícilmente requeriremos más (aunque a algunos les quedará chico, pero son los menos). Tumblr nos deja publicar hasta 100 artículos por día o 75 fotos (de hasta 10 megas por imagen), lo que suceda primero. Eso significa que podemos subir hasta 750 MB de datos cada día. Eso, comparado con 1 Giga (1024 MB) que nos da Google (Blogger) en total, es una enormidad. No tenemos que preocuparnos por optimizar el tamaño o la resolución de las imágenes que subimos, y si bien en el blog el tamaño máximo en que se muestran las fotografías es de 500 por 700 pixeles, basta habilitar la función de fotos en alta resolución y al dar click en la imagen para verla en todo su esplendor.
Resguardar nuestro blog
Ante la presión de los usuarios, la gente de Tumblr ha creado un método para hacer un “backup” de todo nuestro blog, aunque al momento de escribir esto la aplicación solo está disponible para equipos con OS Mac y se espera con ansia la implementación en Windows. A todos nos da un poco de miedo perder toda la información que hemos subido, pero es algo en lo que, se ve, la gente de Tumblr está trabajando y pronto (al menos eso espero) será un problema que estará resuelto.
Monetizar el blog
No estoy muy seguro sobre las políticas de Tumblr al respecto, pero definitivamente sí se puede colocar publicidad (de Google AdSense, por ejemplo) en Tumblr. Hay que trastear un poco con la plantilla, pero es una posibilidad muy real y he visto numerosos sitios con anuncios de este tipo durante mucho tiempo sin que se apliquen sanciones (una situación muy diferente a wordpress.com, que cierra los blogs que hacen esto). No obstante, Tumblr no facilita mucho las cosas y pienso que pronto dará algún paso más claro en esta dirección, ya sea dando las facilidades (como lo hace Blogger) para que con unos cuantos clicks se pueda abrir una cuenta de anunciante como aceptando abiertamente que los bloggers inserten sus propios códigos y hagan algunos dólares mientras escriben sus blogs. Claro que la gratuidad del servicio unido a la facilidad para monetizarlo podrían fácilmente atraer a los spammers, pero me parece que una supervisión cuidadosa no sólo sería factible, sino ventajosa ya que mantener la plataforma con el exponencial crecimiento que ha tenido solo a expensas de los inversionistas me parece un poco como andar en la cuerda floja: Si el dinero se termina, no habrá de dónde obtener más y Tumblr comenzaría a cobrar por sus servicios o, en el peor de los casos, desaparecería del mapa o la calidad del mismo se vería afectada.
Como sea, la posibilidad de monetizar un blog en Tumblr me parece algo inminente y necesario.
El Futuro de Tumblr
Es un verdadero misterio. Todo depende, evidentemente, de los planes (no revelados aún) de sus dueños. No cabe duda que mantener en operación miles de blogs con brutales volúmenes de transferencia y una audiencia cada vez más numerosa debe costar mucho dinero, pero imagino que los encargados de estos asuntos no están ciegos a los ejemplos que ofrece Twitter y Facebook: Un servicio gratuito que se convertirá en tablones publicitarios y donde el usuario no gana nada, sino la posibilidad de continuar publicando su material.
Tumblr y los blogs exitosos
Si tienes un blog con pocas visitas, realmente no tienes ningún problema con serle fiel a Tumblr o a cualquier otra plataforma gratuita. Pero si tu blog comienza a ganar lectores y te das cuenta que esta puede transformarse en una buena fuente de ingresos, comienza la pesadilla. Los blogs exitosos con posibilidades de obtener dinero mediante el recurso de la publicidad se irán, como se ha visto que sucede con frecuencia. Los dueños del blog, convertidos ya en bloggers profesionales, y que muchas veces viven de esta actividad, querrán tener bajo su completo control el material que se ha convertido en su fuente de ingresos y en su modo de vida. Desearán, también, una plataforma mucho más flexible, que les permita instalar varios sistemas de publicidad y buscarán funcionalidades que probablemente Tumblr no ofrece.
Conclusión
Como es fácil entender tras este breve análisis, Tumblr es una plataforma que se sostiene de pie por sí misma y que ha dejado atrás los pasos vacilantes para caminar con relativa seguridad y confianza en el competido mundo de los blogs. Entre los servicios gratuitos, es ya la tercera fuerza más poderosa y la de más rápido crecimiento, además de constituir un imán para los inversionistas, que poco a poco han ido perdiendo interés en wordpress.com y que no tienen ninguna oportunidad en Blogger.
A pesar de sus obvias limitaciones, tiene fortalezas que lo distinguen, como el casi nulo límite de material que puede subirse, la posibilidad de usar dominios personalizados y, evidentemente, el enorme apoyo de una comunidad que puede ya considerarse masiva. Todo aquel con la intención de abrir un blog debería considerar Tumblr, y es también una opción para migrar, aunque Tumblr aún no ha dado los pasos necesarios en este sentido. Transferir una base de datos de WordPress a Tumblr es cosa de expertos, y lo opuesto resulta igual de complicado. Tal vez esto sea una medida para incrementar la lealtad de los usuarios, aunque jamás ha sido una buena idea atar a la gente y la posibilidad de migrar de una plataforma a otra debería ser la regla.
El mayor riesgo actual con Tumblr es que los usuarios desconfiados, o los blogs importantes, teman (con justificada razón) que Tumblr, ahora gratuito, se transforme pronto en una plataforma “Freemium” donde las bitácoras más básicas seguirán siendo gratuitas pero en la que estas funcionalidades se acotarán y, tal como sucede en WordPress, todo lo “extra” tendrá un costo, como la posibilidad de monetizar el blog, mayor espacio de almacenamiento o la instalación de plugins para añadir características no incluidas en el paquete básico.
Escribir un blog
Muchos bloggers escriben porque quieren hacerlo, otros porque tienen que hacerlo y otros porque se proponen hacerlo.
Hay algunos, sin embargo, que escriben porque necesitan hacerlo, y me gusta pensar que pertenezco a este último grupo. El blog es, para mi, solamente el vehículo, pues la verdadera necesidad (hasta podría llamársele apetito) es la de comunicar, la de dispersar ideas, la de conectarse con el lector, la de unir frases que digan algo, que tengan un significado para alguien.
Si comienzas un blog, normalmente es porque te lo has propuesto. Concibes el esquema, un plan y lo ejecutas. Nada te obliga a escribir 10 artículos al día, a menos que desees conseguir una audiencia amplia, pero ello trae consigo el riesgo de que tus entradas parezcan “twitteos”, de que el lenguaje esté descuidado o de que, simplemente, termines agotado, fatigándote inútilmente y sin obtener mucho a cambio.
Si en verdad deseas conectarte con tus lectores, hace falta tiempo para pensar, para dotar a tus palabras de vida, para dejarte ver a través de las letras. Así, quien se acerque a tu blog sentirá que se halla frente a un individuo de carne y hueso, no ante una máquina de fabricar entradas en serie de la misma forma que los autos salen de la fábrica: Prácticamente iguales.
Para algunos (entre los que me incluyo), ser leído es la bendición más grande de todas. Si, además de esto, se consigue plantar una sonrisa en el rostro del lector, provocar una duda en su mente o brindarle un trocito de conocimiento, el panorama está completo: Misión cumplida.
Cyberbullying
Uno de los riesgos de abrir un espacio online es, evidentemente, el Cyberbullying, término que seguiré usando en esta artículo ya que no existe un equivalente satisfactorio en español.
El cyberbullying es una conducta hostil que adoptan ciertos individuos en contra de otros. Es más común en los adolescentes, pero puede darse también entre individuos adultos que interactúan a través de los medios electrónicos.
Los medios a través de los cuales puede darse el cyberbullying son:
1) Blogs
2) Mensajes de texto
3) Email
4) Foros
5) Redes sociales
6) Salas de chat
Eso por mencionar unos cuantos. La intención del individuo que hace cyberbullying es ofender, avergonzar o intimidar al otro, profiriendo amenazas o revelando detalles de la vida privada de la víctima, que muchas de las veces son falsos, aunque no siempre.
El cyberbullying guarda ciertas semejanzas con la conducta de los Trolls, que muchas veces actúan de forma parecida, aunque el objetivo de un Troll es, principalmente, llamar la atención, y la del que ejerce el cyberbullying es, siempre, agredir y acosar al otro.
En el cyberbullying la ventaja del atacante es, sobre todo, que puede permanecer anónimo, y el atacado puede cerrar su cuenta de correo o aplicar un filtro, no visitar el sitio donde es atacado o cambiar de nickname (identidad electrónica). Sin embargo, esta es una pobre solución ya que significa que la víctima está siendo excluida de una actividad que le parecía gratificante.
Como en el bullying físico, la mejor estrategia es la denuncia, la exposición del atacante y la solicitud de ayuda por parte de quienes controlan el sitio en cuestión o, incluso, de las autoridades escolares o gubernamentales. Diversos estados y países están trabajando activamente en el desarrollo de leyes contra el acoso cibernético que pueden terminar en condenas, multas u otro tipo de sanciones.
Vivir en la nube
Recientemente, vivimos una explosión de servicios online que nos permiten dejar mucha de nuestra información en la web, en lugar de manejarla desde nuestra computadora y de tenerla almacenada en el disco duro. Esto ha permitido que el individuo maneje grandes cantidades de información y hasta programas complejos con solo una netbook, o con un teléfono celular.
Basta tener una conexión a internet para acceder a nuestras fuentes RSS, el correo electrónico, nuestras fotos, contactos, marcadores, calendario, videos, documentos, y hasta aplicaciones como Photoshop, Office y similares. En un entorno extremo, prácticamente no tendríamos que instalarle nada a nuestra máquina y ni siquiera habría necesidad de que la información se almacenara temporalmente en el disco duro ya que podemos subirla a la red desde un pendrive, desde la cámara fotográfica o de video.
Sin embargo, ¿Qué tan confiables son estos servicios? ¿Qué sucedería ante un fallo mayor de Gmail? ¿Cómo rescataríamos las fotografías que hemos almacenado en la nube? ¿Los miles de tweets? ¿Nuestras entradas en Facebook?
Yo, debo admitirlo, siento cierta inseguridad ante esta promesa de La Nube y tengo una copia local de todo mi correo electrónico, hago resguardos de mi blog todos los días y uso un lector de feeds que almacena localmente los artículos. En cuanto a la información, utilizo Evernote, que mantiene dos copias: Una en la computadora y otra en el sitio web y tengo programada una aplicación que sincroniza todos mis archivos con un disco duro externo cada 24 horas.
Creo que la nube aún no está madura para confiarle nuestras vidas, y aunque los servicios que se ofrecen en línea son bastante confiables, aún se producen fallos, y no podemos permitirnos perder aquello en lo que hemos invertido tanto tiempo y esfuerzo.
Tal vez con el tiempo mi postura cambie, pero por lo pronto no veo la necesidad de deshacerme de mis copias locales, las cuales tienen un gran valor para mí.
Killer content: Buen contenido
Si damos un paseo por la red y buscamos consejos de cómo hacer que nuestro blog se haga popular, lo más probable es que, en idioma inglés, hallemos la frase “Killer Content”. No hallo la forma adecuada de traducirla. Lo más cercano sería: Buen contenido o contenido extraordinario. Pero lo que en realidad significa es que debe ser contenido superior al de otros bloggers.
¿Cómo conseguir producir “killer content”?
Los blogs, como todos los productos comerciales, responden a la ley de la oferta y la demanda. Si hay gran variedad del mismo producto, su valor intrínseco baja. Si nuestro producto es único, el precio se eleva. Así pues, debemos producir contenido único, pero no solo eso: Debemos hacer que los demás sepan que se trata de contenido que difícilmente hallarán en otra parte.
¿Cómo lograr eso?
Es la pregunta del millón, porque podemos crear contenido único mediante la calidad del mismo. Sin embargo, muchos no notarán la diferencia, a menos que estén lo suficientemente empapados en el asunto para reconocer la belleza del trabajo. Otra forma es mostrar noticias que nadie más ha puesto online, pero eso es tan difícil que solo convirtiéndonos en reporteros podríamos conseguirlo. Y la tercera forma es hablar de lo que nadie habla, aunque el inconveniente de esto es que puede no resultar un producto interesante, como muchos blogs personales que hablan de las experiencias únicas del autor pero que a los demás los dejan indiferentes.
Así pues, escribir “killer content” es dificilísimo. Requiere mucho esfuerzo, enormes dosis de imaginación, calidad y, por supuesto, constancia, destreza para identificar los contenidos que los lectores están deseosos de recibir y todo esto no se consigue de la noche a la mañana, sino que requiere un aprendizaje constante, una atención cercana a la respuesta de los visitantes ante las notas que vamos publicando.
Dos versiones de la misma historia
Tal vez me repito al decir esto de nuevo, pero no veo ningún mal en ello. De hecho, se trata del tema del presente post: Contar las historias más de una vez.
Me ha sucedido muchas veces: Escribo cosas que ya había puesto, repito fotografías, videos, alguna noticia… a todo el mundo le sucede. No me refiero a aquellos que tienen blogs con 20 entradas, o con 200, pero uno de mis blogs tiene 5,500 entradas ya, y cierto lugar donde almaceno las imágenes interesantes que voy hallando por ahí tiene ya cerca de 4,500 posts. ¿Cómo no repetirse de vez en cuando? Es casi imposible.
Pero en los blogs las repeticiones no son tan perniciosas como podría pensarse, ya que difícilmente escribiremos las cosas de la misma forma. Además, pueden pasar años entre una entrada y otra, lo cual hace que, ya que nuestra forma de expresarnos está en constante evolución, digamos las mismas cosas, pero de distinta manera.
Por otra parte, un blog no es un libro y nadie lo lee de esa manera, y repetir un post puede revivir una nota añeja que parece nueva para nuestros lectores, que si ha pasado el suficiente tiempo difícilmente notarán la reiteración.
En blogs de opinión, como este, la repetición juega un papel aún más importante: Hacemos un re-análisis del tema y lo vemos desde otro ángulo, rectificamos los errores que hemos cometido en el pasado o caemos de nuevo en ellos (demostrándonos que aún tenemos bastante qué aprender). Son muchos los blogs que abordan el mismo punto una y otra vez, afinando la postura, completando la información y ofreciendo al visitante una perspectiva evolutiva del mismo asunto.
Y no hay nada de qué avergonzarse. Repetirse es, a veces, una bendición, una vuelta ineludible a los temas que nos apasionan y que nos mantienen escribiendo todos los días, o todas las semanas.
El blogger pragmático
Un blogger pragmático es como un vendedor idealista: El asunto puede funcionar, pero resulta una mezcla algo compleja.
Para ser un buen vendedor de autos hay que carecer de ética, o acallarla un poco. Si eres un buen vendedor, conocerás los defectos de tu producto, pero no debes mencionarlos o el cliente nunca comprará el auto. Por el contrario: Debes exaltar las virtudes de tu producto e inventar alguna, de preferencia evitando que el cliente detecte la mentira.
Un blogger vendedor hace lo mismo: Es pragmático porque desea obtener dinero y esa es su prioridad. No acepta que la recompensa económica sea un efecto secundario de sus esfuerzos. Antepone las ganancias a la calidad, y hurta contenidos o, en algunos casos, se vende a sí mismo. Crea una imagen que los demás estén ávidos de consumir.
Los verdaderos bloggers pueden llegar a ser aún más exitosos económicamente que los bloggers vendedores, simple y sencillamente porque seguirían escribiendo aún cuando no recibiesen ningún dinero, y se apasionan por lo que hacen, les entusiasma hallar información interesante y buscan tiempo para dedicárselo al blog. Además, se esfuerzan constantemente por mejorar, no porque deseen crear un mejor producto para el consumo de los demás, sino para ellos mismos. Son curiosos, intempestivos y, muchas veces, descuidados, pero terminan triunfando porque la motivación que tienen por escribir los lleva más allá de cualquier obstáculo.
Muchos de los grandes bloggers de la actualidad comenzaron a escribir cuando la idea de obtener dinero de un blog era impensable. Por amor al oficio, por compromiso con lo lectores, por auténtica convicción de que estaban en el camino correcto. El dinero vino después, pero esto no modificó el núcleo de su actividad creadora, de su afán por comunicar.
Por desgracia, el mundo de los blogs está lleno de bloggers pragmáticos, pero son un mal necesario pues su afán por el dinero los hace descubrir fórmulas que los demás pueden usar sin dedicar su vida a ello.
Get Things Done
Siempre he pensado que una de las cosas más fáciles de perder es el tiempo. Se nos escurre entre los dedos como si fuera agua, aunque la imagen del mercurio líquido, tan escurridizo, me gusta mucho más. Si he de ser sincero, no soy una autoridad cuando se trata de hablar del famoso GTD (Get Things Done o Dejar las cosas hechas). Siempre tengo una lista enorme de pequeñas (y de grandes) cosas por hacer, y no siempre lo consigo. Más bien: Raramente lo consigo.
Lo que sí puedo decir a mi favor es que he intentado todos y cada uno de los métodos que se me han ocurrido, que recomiendan los sitios y las personas especializadas en esto, que creo listas, uso calendarios, uso un diario bastante detallado y programo con el mayor cuidado las cosas que debo hacer cada día, cada semana, casi cada hora… pero tengo una tendencia difícil de modificar: Me cargo de deberes y al final resulta que no puedo con todos ellos, que me doblo ante la carga y que termino sin prestar atención a lo realmente relevante, a aquello que tal vez debería dejar para después, o eliminarlo definitivamente de mi lista.
El problema de todo esto es que, como algunos, soy un acaparador, una especie de obsesivo que no puede dejar las cosas ir, que me cuesta un trabajo enorme rendirme, admitir que no puedo hacerlo todo, que hay tareas que están más allá de mis capacidades o más allá del tiempo que tengo disponible.
Y es ahí precisamente donde radica el núcleo de la eficacia, de la eficiencia: Evaluar con objetividad los objetivos y las capacidades y entender de qué somos capaces y de qué no, y reducir la lista de tareas pendientes hasta que sea nuevamente compatible con la vida.
Una tarea realmente difícil.
Un blog personal
Siempre me ha provocado cierto conflicto filtrar información privada en mis blogs. Es una lucha constante ya que entiendo que es difícil mantenerse completamente al margen, decir las cosas desapasionadamente y no expresar la propia opinión. Lo he intentado muchas veces y siempre he fracasado (estruendosamente). Cada vez que intento no inmiscuir mis puntos de vista personales en lo que escribo, el blog comienza a parecerme algo tedioso, aburrido, poco atractivo.
Pero una vez que retomo el tono personal, comienzo a divertirme en serio y lo difícil es no decir más de lo que pienso, ya que inevitablemente se filtrarán detalles sobre mí que prefiero mantener fuera del blog.
¿Cómo hallar el equilibrio?
No se puede. Es como caminar sobre la cuerda floja por primera vez, sin red de seguridad, a 300 metros de altura y sin una barra para equilibrarnos, con un viento de 30 kilómetros por hora. Caeremos, eso es seguro. Tal vez por eso mucha gente termina escribiendo su autobiografía, aunque a nadie le interese. Y un blog, por su propia naturaleza, es el sitio idóneo para hacerlo, pero me resisto. No me gusta la idea de mezclar mi vida privada con lo que publico, pero tampoco puedo dejarla completamente fuera, porque dejaría de ser yo.
La mejor aproximación a una solución es crearme ciertos temas tabú. Hablar de todo, excepto de ciertas cosas. Decir lo que opino con franqueza pero encender luces rojas por todos lados cuando el tema derive hacia algunos temas.
Algunos pensarán que es tonto tener un diario online y no hablar de todo lo que me pasa, o todo lo que pienso, pero la respuesta a todo esto se llama pudor. Aún conservo algo de esto y no sé si se trate de algo bueno o malo, pero ahí está. Probablemente algún día desaparecerá, pero no hoy.
Fluir
Todos aquellos que, de alguna manera, defienden la doctrina Zen o algunas filosofías derivadas y que pueden aplicarse a la vida diaria, concuerdan en que el esfuerzo excesivo es inútil, un gasto de energía que, la mayor parte de las veces no nos ayuda a conseguir nuestros objetivos, sino que, por el contrario, nos agota e impide que llevemos a cabo las tareas más simples.
No soy un gran partidario (ni un gran practicante) de este tipo de disciplinas y suelo cometer todos los errores de esta forma de pensamiento. No soy paciente, tampoco organizado y mucho menos soy alguien que se deje llevar fácilmente por el flujo de la vida. Todo lo contrario: En mi naturaleza está nadar contra la corriente, volver caótico lo ordinario y ser indisciplinado, aunque hago grandes esfuerzos para modificar esto, de verdad. Sin embargo, casi nunca lo consigo.
Fluir con la vida es algo que me gustaría poder hacer. En lugar de ello, parezco salmón y me opongo al rumbo que debería seguir. Quienes consiguen esto, se dejan llevar por la corriente que los impulsa, y la usan como un velero aprovecha el viento para avanzar sobre las olas, apenas haciendo algún esfuerzo. Esto es algo que me gustaría aprender a hacer: Que mi forma de trabajar fuese coherente con mi forma de vida, que producir algo no significara un esfuerzo tan grande, y acometer las tareas en vez de pensar en ellas sin descanso. Hacer, dicen algunos, es preferible a pensar. Haciendo pensamos mejor. Hacer genera pensamiento. Pero la mayoría hacemos las cosas al revés: Pensamos y luego hacemos, y cuando estamos llevando a cabo la acción viene un pensamiento que se opone a nuestra intención inicial y entonces todo queda hecho un embrollo.
Creo que la mayor parte de los que tenemos cerebros occidentales sufrimos un mal parecido, un conflicto semejante, pero nunca es tarde para cambiar.
Leer antes que escribir
Antes que nada, déjenme decirles que soy un amante de la lectura, no como un instrumento para adquirir conocimientos ni para fanfarronear delante de otros, sino simple y sencillamente porque me divierte, porque es mi hobbie predilecto. Así pues, trataré de poner esto de lado para que mis gustos y aficiones personales no resten objetividad a lo que voy a decir.
Toda persona que escribe (y para actualizar un blog, o varios, hay que escribir mucho) debe, por fuerza, ser un buen lector. No conozco un buen escritor (ni creo que haya existido jamás) que al mismo tiempo no haya sido un buen lector. Tampoco hay que ser un devorador compulsivo de libros, porque entonces preferiríamos leer a escribir (a mí esto me sucede con frecuencia), pero sí debe consumirse material de lectura con cierta regularidad. Por material de lectura me refiero a todo, desde libros, revistas, periódicos y lecturas electrónicas, como pueden serlo los blogs.
Nadie puede aprender a escribir correctamente si no lee lo suficiente. Leer y escribir son dos actividades que se desarrollan juntas, que van de la mano, que se complementan. Leyendo, nos asomamos al estilo, a los trucos, a las prácticas y a las ideas de otros, obtenemos material que podemos digerir y usar posteriormente para nuestra propia producción, pero conozco decenas o cientos de bloggers que no leen, que se limitan a obtener información, a recabar datos, y su estilo y forma de escribir es pobre, pobrísima. Da pena ver los horrores gramaticales y de sintaxis que cometen y aunque yo no sea la perfección andante en este asunto, creo que leer me ha ayudado a no ser tan mal blogger.
Así pues, si entre sus aspiraciones está la de ser un buen blogger, hay que poner en la lista la de ser, al mismo tiempo, un buen lector… y que esas lecturas sean de la mejor calidad posible.
Perdiendo el impulso inicial
Todo blog pasa por diferentes etapas, pero una de las más importantes (y por lo tanto crucial) es cuando el blogger pierde el impulso inicial, cuando el espíritu que lo llevó a crear el blog se ha esfumado y cuando las cosas parecen descomponerse como esas películas donde las figuras de cera son sometidas a demasiado calor y empiezan a derretirse grotescamente.
Ese momento es el fin y el principio del blog, el momento clave en la existencia de una bitácora, cuando el blogger debe replantearse lo que ha estado haciendo y el rumbo que han de tomar las cosas de ahí en adelante. Es un paso que debería llenarnos de emoción, de entusiasmo, pero por experiencia sé que lo que en realidad se experimenta es una angustia terrible, una soledad enorme y la sensación de que todo se nos está yendo de las manos, que el futuro se va por el tubo del desagüe y que estamos perdiendo cosas que son irrecuperables.
A esto le sigue una etapa de estupefacción, de perplejidad, pero normalmente el blogger (el buen blogger) se da cuenta que por fin es libre, que ya no tiene que escribir de lo mismo, que ha llegado el momento en que puede ser realmente él y que no hay nada ni nadie en el mundo que sea capaz de manejarlo, de controlarlo, o de obligarle a abordar ciertos tema.
Es aquí cuando muchos blogs sufren transformaciones radicales, cuando el blogger serio se suelta el pelo, el escurridizo se muestra ante sus lectores y cuando entendemos que lo maravilloso de un blog es precisamente la libertad, pero que a veces es difícil saber qué hacer con ella.
Mi consejo es dejarse ir, elegir un tema que nos sea atractivo y, simplemente, poner una palabra tras otra como si aquello no fuera a publicarse jamás. Y cuando el artículo esté terminado y le hayamos dado los últimos toques, podremos vernos a nosotros mismos tal y como si la página que acabamos de teclear fuese un espejo.