…los blogs están habitados, no hay duda de ello. Cuesta trabajo hacerse a la idea de que un espacio que no exista tenga ciudadanos, pero es así. Los condóminos del blog van y vienen, dejan su equipaje, se mudan y, a veces, regresan. Tienen un lugar asegurado y, a veces, se quedan a vivir en él. Son promiscuos, pero silenciosos. Los pocos que se dejan ver de vez en cuando lo hacen como los fantasmas en las casas encantadas: Una sombra que pasa, un murmullo que se adivina. Sin embargo, uno sabe siempre que están ahí…
Oct 18