Amateurs Mi Problema con José Agustín
Oct 18

La oscuridad es, todos lo sabemos, terreno propicio para los recuerdos, para la desdicha. Cuando se acaba la luz, comienza la memoria. Cuando llega el silencio, los susurros se vuelven estridentes. Cuando nos abandonan los demás, quedamos con nosotros mismos, a solas con el pasado. Por eso el insomnio es tan desolador, tan temido, tan corrosivo. Las noches en vigilia se convierten en recuentos, en catálogos, en cadenas de reproches que enroscan su cuerpo alrededor de nosotros y nos asfixian.

© Andrés Borbón 2007

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