¿Para quién escribe el blogger?
Todos sabemos (o deberíamos saber) que la palabra Blog deriva de “Weblog” (nombre que algunos siguen utilizando). Sin embargo, a la velocidad a la que suceden las cosas en internet, el término es ya casi arcaico.
Weblog, por su parte, es la contracción (fusión) de dos palabras que significan: Registro Personal o, en otras palabras, Diario Personal.
Así pues, un blog debería ser, si nos atenemos a su definición original, un recuento de las ideas, experiencias y fantasías de su creador: El Blogger.
Pero me temo que los blogs han ido más allá. Dado el carácter público de la red, y en vista de que la mayor parte de los blogs pueden ser vistos por otros, resulta que terminamos escribiendo para nuestra audiencia. Esta puede ser amplia (muy amplia, existen blogs como el de Perez Hilton con más de 250 millones de páginas vistas al mes) o reducida (amigos, compañeros de trabajo, familiares).
Pero eso no importa. Lo relevante aquí es que los blogs, por más que el autor diga (y crea) lo contrario, están escritos para los demás.
¿Quiénes son “los demás”?
No quiero ponerme “pseudo” profundo aquí, pero los demás son un constructo en la mente del blogger. Es decir, el que escribe un blog posee (aunque no se de cuenta) un lector ideal, un lector interno. Muchos bloggers dicen, ingenua o hipócritamente, que escriben “para cualquiera”, pero eso es más falso que un billete de dos centavos.
La primera entrada de un blog (el típico “Hola Mundo”), tal vez vaya dirigido a cualquiera, pero si incluye algunas otras palabras más, ya estamos comenzando a modelar el rostro, la personalidad y los intereses del lector. Los temas que elegimos, el lenguaje que usamos, la periodicidad y la “densidad” del artículo prefiguran al lector, lo definen, lo construyen, lo hacen ser.
Los comentarios
Como mencionaba en una entrada previa, los lectores de blogs (no era así en un principio) pueden hacer comentarios a la entrada que ha escrito el blogger. No sé ustedes, pero cuando yo recibí mi primer comentario, no cabía de alegría. Eso, en resumidas cuentas nos dice que alguien nos escucha. De este punto en adelante, el blog (y el blogger) sufren un cambio drástico: El blogger comienza a escribir para sus lectores y estos, a su vez, aprueban o desaprueban la entrada a través de los comentarios.
Es decir: Se establece un diálogo. Y como en todo diálogo, los argumentos, el tono y hasta el tema de la conversación modifican sustancialmente el contenido del blog, y las palabras del blogger.
El afán de complacer
Uno de los riesgos más grandes a los que se expone todo blogger es escribir lo que otros quieren escuchar. Es una tentación demasiado grande y la mayoría renuncian a su intención original para retener a los lectores. Esto es un grave error. Muchos (muchísimos) no estarán de acuerdo conmigo, pero créanme: Sé de lo que hablo. Muchos bloggers de poco carácter terminan convirtiéndose en saltimbanquis o en marionetas de sus lectores. Permiten todo, con tal de evitar el abandono. Con esto, podemos decir, el blogger se prostituye y, a la larga, termina perdiendo el respeto de los lectores y de sí mismo.
Entonces, ¿para quién escribe el blogger?
Los lectores inteligentes ya lo habrán adivinado y la respuesta se parece más a un acertijo de la Esfinge que a una solución real: El verdadero blogger escribe para el lector interno que lleva dentro de sí mismo y, al mismo tiempo, para los demás.
La magia del Blog
Pero eso no es todo: Si bien el blogger escribe para sí mismo (cuando lo hace con verdadera honestidad), su voz y sus textos pueden ser lo suficientemente poderosos para atraer a otros que, aunque no piensen como él, se interesan en la forma en que escribe el blogger, en los temas que aborda y en la información que obsequia al lector. Eso es lo que yo llamo “la magia del Blog”: La unión entre un blogger y sus lectores, que se da no en virtud de una relación donde se intercambien valores materiales, sino algo infinitamente más valioso: Ideas.
Por supuesto, hay bloggers que no tienen mucho que decir, o que son incapaces de conectarse con su lector interno y producen (generan) blogs que pueden estar llenos de cosas interesantes pero que carecen de unidad. También está el caso de blogs que no son blogs, sino escaparates donde el blogger se exhibe buscando sólo el aplauso, pero sin dar nada a cambio. Curiosamente, estos blogs pueden ser escritos por gente increíblemente talentosa en el uso de las palabras, pero incapaz de conectarse con un lector (interno o externo). Son blogs a los que yo llamo “narcisistas”, porque piden, pero no dan nada a cambio.
Los bloggers (para quienes lo dudan) somos seres humanos y a veces tenemos diferentes intereses. Po eso mismo, no son raros aquellos que tienen dos o más blogs. Eso es bueno, y hasta sano. Si nuestros intereses son varios (pensemos en la repostería y las naves espaciales), debemos darle un espacio único y definido a cada uno.
Posdata:
Escribir un blog no es tarea sencilla, pero el primer paso es vital: Entender de qué queremos escribir y buscar, hasta encontrarlo, a ese escurridizo lector que todos llevamos dentro.