Tiempo para escribir

por Andrés Borbón.    September 29, 2009

Escribir un blog requiere tiempo. ¿Cuánto? Bueno, todo depende de los planes y aspiraciones de blogger, pero yo diría que un blogger serio no debería dedicar menos de una hora al día a esta actividad, si quiere que su sitio tenga algún éxito.

El aspecto principal de la organización de este tiempo es la priorización de actividades. Lo más importante, por supuesto, es la creación de contenidos, que debe ponerse por encima de cualquier otra actividad y que incluye tiempo de investigación, la redacción misma del artículo y la puesta a punto de éste, temas que trataré más adelante en detalle.

En segundo lugar, viene la conversación. Muchos bloggers cometen el error de priorizar esto sobre la creación de contenidos, pero es como si un escritor de novelas no escribiera porque debe responder las cartas de sus lectores. Eso sería un error garrafal, pero lo vemos continuamente. Leer, responder y moderar los comentarios del blog puede volverse una tarea titánica (e indispensable), pero jamás debe estar antes que la creación de contenidos.

En lo personal, trato de escribir los artículos del día en cuanto enciendo la computadora, antes de revisar el email, de leer los comentarios o de hacer cualquier otra actividad relacionada con mis blogs. No es sencillo, pero es preciso hacerlo de esta manera si no queremos que el tiempo que tenemos para escribir se nos vaya como arena entre los dedos.

Por lo general, aprovecho cualquier momento que tengo disponible, pero es conveniente establecerse un horario, cerrar la puerta y no permitir interrupciones. Esa hora de blogging debe ser “sagrada”. Lo mismo si son dos o tres horas, y conviene evitar cualquier distracción (twitter, messenger, facebook, email, etc.). Los demás deben estar enterados de esta decisión y ayuda mucho el tener apoyo de nuestra familia o de las personas con las que compartamos el espacio físico donde trabajamos en nuestro blog.

Admito, confieso, que soy un caos a este respecto. Pero las veces que he seguido mi propio consejo las cosas han marchado de maravilla.