La plantilla de nuestro blog
Los puristas del blogging podrán argumentar que la plantilla (o tema) de nuestro blog no tiene la menor importancia, que lo importante es el contenido. Y tienen razón, pero sólo en parte.
La plantilla es como el marco donde se desarrollarán los elementos que iremos incluyendo a lo largo del tiempo. Es el equivalente a la escenografía en la puesta de una obra de teatro, o del marco en un cuadro, del corte de cabello en una chica. Puede ser prescindible, pero en general brinda un “ambiente” que debe ser acorde con la temática y el estilo del blog (y del blogger). No hay plantillas buenas ni malas. Puede ser minimalista, si lo que deseamos enfatizar es el texto, o puede estar llena de enlaces, fotografías, fondos coloridos si ello va bien con el tema y dinámica de nuestro blog.
Sin embargo, es importante que el blogger dedique tiempo a reflexionar sobre este asunto. ¿Qué imagen queremos transmitir a los lectores? Porque hay una gran verdad: La primera impresión que se lleva un visitante de nuestro sitio no tiene precisamente que ver con el contenido, sino con la plantilla, con la forma en que están distribuidas las entradas, con la presencia de imágenes u otros elementos multimedia, con las opciones de navegación que ofrezcamos.
Por eso es crucial que el blogger se sienta a gusto en el lugar donde trabaja (la plantilla), que le satisfaga. Sin embargo, aquí nos enfrentamos a ciertos problemas técnicos que muchas veces no está en manos del blogger resolver, y es preciso, en ocasiones, pedir ayuda a alguien con más conocimientos técnicos para conseguir el efecto deseado, para conseguir el aspecto ideal (o lo más cercano a esto).
Sin embargo, los gustos y necesidades del blog y del blogger van cambiando con el tiempo y la plantilla irá sufriendo modificaciones con el tiempo. Es conveniente no hacer cambios muy drásticos, a menos que sean indispensables. A los lectores, por lo general, les gusta la homogeneidad en el estilo del sitio que visitan y aceptan pequeñas modificaciones, pero se rebelan ante variaciones demasiados bruscas. Finalmente, somos animales de costumbres.
Si tu blog está naciendo, dedica un tiempo a elegir la plantilla que más se acerque a la imagen mental que te has creado del blog. Esta fase creativa es indispensable y yo diría que hasta crítica. Una vez resuelto este problema… ¡a escribir!