Buscando la fama
Si eres pintor, querrás que tú o tus pinturas sean famosas (de preferencia ambos). Lo mismo sucede con los escritores, músicos, cantantes, ejecutivos y hasta con los barrenderos… ¿Por qué los bloggers habrían de ser diferentes?
Pero la fama no viene por si sola y tiene un ingrediente muy peculiar: Depende del observador. Un blog con 100 visitas diarias puede hacer que un blogger se sienta famoso y reconocido, mientras que otros requieren 10,000, o 100,000.
Lo importante del asunto es medir el impacto que esto tiene en nosotros, y darnos cuenta de cuánto necesitamos para sentirnos reconocidos, ya que es algo tan relativo, tan subjetivo, y tan variable como las personas mismas.
Pero la fama o el reconocimiento no sólo está en los ojos del blogger, del escritor. También está en los ojos de quien lee.
Y la mejor combinación del mundo es cuando ambas visiones coinciden.