Estableciendo metas en el blog
Uno de los aspectos más importantes no sólo de un blog sino de cualquier proyecto, es el establecimiento de metas y objetivos.
Como un rápido recordatorio: Los objetivos son los puntos a los cuales queremos llegar, mientras que las metas son los pasos concretos que nos permitirán cumplir nuestros objetivos.
Por ejemplo, si nuestro blog trata de deportes, un objetivo podría ser cubrir las notas deportivas más relevantes de cada día. Sin embargo, esto suena un poco vago, ¿no?
Aquí es donde las metas vienen a nuestro auxilio, ya que nos ayudan a “aterrizar” los objetivos, a convertirlos en algo medible. Y usando el mismo objetivo anterior, una meta podría ser: Escribir 3 artículos al día sobre eventos deportivos internacionales y 1 artículo al día sobre eventos nacionales.
Evidentemente, las metas y los objetivos deben ser congruentes entre sí y deben estar apegados a la realidad. Si nuestro objetivo es escribir el blog deportivo más importante del país, tal vez la meta deba ser escribir 10 artículos al día, con una extensión de entre 300 y 500 palabras cada uno y con al menos una imagen por entrada. Evidentemente, se trata de metas muy difíciles pero que son acordes con el objetivo, que es bastante ambicioso.
Pero no todo es tan sencillo, pues para establecer las metas debemos conocer el nicho en el que nos desenvolvemos, el público al que accederemos y, evidentemente, evaluar nuestras energías antes de emprender los esfuerzos que nos llevarán al punto deseado.
Se trata, además, de algo dinámico, ya que aunque el objetivo se mantenga inalterable, las metas pueden ir cambiando de forma que se adapten a la realidad y a nuestras capacidades.
Pero… ¿cómo saber si una meta es acorde al objetivo?
Bueno, para ello debemos establecer indicadores. Los indicadores son mediciones periódicas que hacemos del desempeño de nuestro blog y que nos ayudarán a saber si estamos acercándonos a nuestro objetivo o no.
La forma más sencilla de indicador está dado por las estadísticas de nuestro blog. Podemos monitorizar el número de visitas, de páginas vistas y de visitantes únicos absolutos y contrastar estos datos contra el sector de blogs donde nos desarrollamos para saber si las metas están dando los resultados esperados o hay que modificarlas.
Hay que tener cuidado al evaluar las estadísticas, ya que pueden ser engañosas si no somos duchos en la materia. Es conveniente dar un tiempo prudente antes de evaluar las metas, ya que con frecuencia éstas tardan tiempo en reflejarse en los indicadores. Es decir: No porque escribamos 10 entradas al día nos convertiremos en el blog más importante de nuestro sector en un mes. Un objetivo de tal tamaño requiere a veces años para cumplirse, pero mientras los indicadores permanezcan subiendo (las visitas, por ejemplo), significa que probablemente vamos por buen camino.
Cuando un indicador se estanca durante algún tiempo (digamos 3 meses), eso nos dice que es momento de tomar acciones para mejorar el desempeño del blog. Esto puede requerir un número mayor de entradas, modificar la extensión de los artículos, incrementar la calidad de los textos o hacer esfuerzos para difundir el blog contratando publicidad o reforzar su presencia en las redes sociales, por mencionar sólo unas cuantas de las acciones a nuestra disposición.
Como se ve, son muchos los indicadores y muchas las posibles acciones que podemos tomar, pero lo más importante es que tengamos claro el punto en el que estamos, el punto al que queremos llegar y el nivel de compromiso que estamos dispuestos a asumir. Sin eso, estamos trabajando a ciegas.
Muchos bloggers “se lanzan al ruedo” sin idea de lo que pretenden conseguir con su blog, sin un plan y sin metas. Muchos no monitorizan los indicadores y piensan que escribiendo de vez en cuando adquirirán fama, prestigio o dinero. Eso es un grave error.
No importa lo modesto que sea el objetivo que se plantee el blogger, es necesario establecer metas y medir su eficacia. Inclusive cuando el blogger abre su blog “para expresarse”, querrá atraer lectores, suscriptores y comentaristas y estos parámetros deben ser vigilados y establecidos con anterioridad para asegurarse un universo lector de acuerdo a sus aspiraciones.