Evolución del blog

por Andrés Borbón.    December 30, 2009

Construir un blog no es algo que pueda hacerse de la noche a la mañana. Ni siquiera de una semana a otra o de un mes al siguiente. Es un proceso que jamás termina, que nunca cesa.

A diferencia de otro tipo de proyectos, el blog es un reflejo de su creador, y los cambios en éste se traducen en el blog mismo. Con el tiempo, los blogs pueden hacerse más íntimos o más impersonales, virar de la simplicidad a lo complejo y hacerse multitudinarios en vez de reflejar la opinión de una sola persona.

Estos cambios pueden ser involuntarios, pero es mejor que no lo sean, porque ello significa que no tenemos control o que carecemos de conciencia sobre lo que sucede en nuestro espacio, y estar al tanto de estos vaivenes es muy importante ya que, así, podremos dirigirlos, fomentar la evolución o detenerla si se trata de un cambio que afecte negativamente a nuestro sitio.

Pero todo cambia, lo queramos o no. Y más vale tomar lo bueno de este río que es la vida.

El colaborador número uno

por Andrés Borbón.    December 28, 2009

En un blog, hay infinidad de colaboradores, unos evidentes y otros ocultos. La tarea de todo buen blogger es desenmascararlos y darle su lugar a cada quién. No hablo, por supuesto, de personas físicas, sino de fuerzas que confluyen en el autor de blog y lo orillan a escribir de tal o cual manera.

Somos, en todo momento, una muchedumbre de impulsos, deseos, aspiraciones y recuerdos. También podemos estar enojados, alegres, melancólicos o, simplemente, aburridos o desesperanzados.

Quien no conoce esta masa de seres que alborotan en su interior y luchan unos con otros por salir, está perdido. Conocerse a sí mismo es la mejor manera de lidiar con la inevitable personalidad múltiple que acecha detrás de cada una de nuestras palabras.

Competir todo el tiempo

por Andrés Borbón.    December 25, 2009

Hay un error que todos cometemos, y que en lo personal jamás me ha abandonado: Competir todo el tiempo. No hablo de la sana competencia con los demás, sino de esa competencia interna que nos hace estar siempre insatisfechos con los logros. Por supuesto que hay una vertiente positiva de esto, y es que nos permite mejorar constantemente, pero la hipercrítica resulta altamente destructiva.

Competir todo el tiempo con nosotros mismos no puede llevarnos a otro sitio que al agotamiento, al burn out, a la fatiga y a la desesperanza. Es necesario, de vez en cuando, bajar los estándares y disfrutar del blog como cuando estábamos comenzando y no había nada que perder y todo que ganar. Si no hacemos esto, se nos terminará la frescura, las ideas nuevas y estaremos todo el tiempo sumidos en el área convencional de la escritura.

Sólo si rompemos el círculo vicioso de la autoexigencia nos atreveremos a tomar riesgos, a buscar la originalidad.

Los propósitos del Año Nuevo

por Andrés Borbón.    December 23, 2009

No voy a decir aquí mis propósitos del siguiente año, ya que aún los estoy meditando, pero quiero aprovechar el tema para mencionar lo que he venido repitiendo desde que inicié la versión más reciente de este blog: La importancia de fijarse metas y objetivos.

Hacer una revisión, por lo menos anual, de dónde estamos y a dónde queremos llegar es sano, es una tradición y, probablemente, sea la manera más fácil de cambiar un poco las cosas, gracias a un factor: Los propósitos que nos establecemos anualmente, y que raramente cumplimos (aunque hay excepciones), son públicos.

El hecho de que los digamos abiertamente los hace tener un factor más de presión, pues automáticamente nos ubicamos bajo el escrutinio de los demás, que nos harán recordar (por si lo hubiésemos olvidado) qué fue lo que nos propusimos este año.

Por eso es bueno hacer propósito de Año Nuevo, y gritarlos a los 4 vientos del ciberespacio.

Imponer límites al blog

por Andrés Borbón.    December 21, 2009

Una de las cosas más difíciles en el mundo que se crea el blogger en torno a esta actividad es la imposición de límites. No me refiero a los límites naturales que deben establecerse entre los lectores y el blogger, o más bien entre la vida privada del blogger y los visitantes, sino a las fronteras que esta actividad debe tener en la vida del dueño del blog.

Tal vez no sea yo el más indicado para abordar este tema, dada la dificultad que tengo para establecer barreras a la hora de acometer las tareas del blog, pero por encima del goce que nos proporciones esta actividad, no resulta (y esto es una perogrullada, aunque bien vale la pena decirla) equivalente a las actividades en el mundo real.

Hay un punto difícil de definir entre nuestra obligación como bloggers y nuestra pasión por este oficio. Es fácil caer en el extremo de dedicar demasiado tiempo al blog y robárselo a otras partes de nuestra vida, y dado que el tiempo es un bien finito, es importante no despilfarrarlo, y ser un poco (no demasiado) tacaños con él.

Corregir

por Andrés Borbón.    December 18, 2009

Hemingway solía decir que hay que escribir borracho y corregir sobrio. Sin embargo, me parece que es un mal consejo a seguir (sobre todo la primera parte).

Sin embargo, podemos tomar el consejo de Hemingway metafóricamente: Escribir como nos salga del alma y corregir con espíritu crítico (ambos pasos incluyen estar sobrio).

Muchos bloggers jamás corrigen. Es más: Muchos escriben y no le dan siquiera una leída a lo que han puesto en la entrada. Éste es un grave error, ya que si lo hacemos así jamás aprenderemos a redactar correctamente en nuestro blog. No que vayamos a crear obras como las de Hemingway, pero sí textos coherentes que nos ayuden a ir puliendo nuestras habilidades con el teclado.

Pero tampoco debemos caer en el otro extremo: El preciosismo, la excesiva meticulosidad, la hipercrítica. Entonces, corremos el riesgo de borrar cada frase que nos salga de los dedos y no avanzar un ápice en la conformación de nuestra identidad como bloggers (identidad que se da mediante el estilo de nuestra escritura).

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