Competir todo el tiempo
Hay un error que todos cometemos, y que en lo personal jamás me ha abandonado: Competir todo el tiempo. No hablo de la sana competencia con los demás, sino de esa competencia interna que nos hace estar siempre insatisfechos con los logros. Por supuesto que hay una vertiente positiva de esto, y es que nos permite mejorar constantemente, pero la hipercrítica resulta altamente destructiva.
Competir todo el tiempo con nosotros mismos no puede llevarnos a otro sitio que al agotamiento, al burn out, a la fatiga y a la desesperanza. Es necesario, de vez en cuando, bajar los estándares y disfrutar del blog como cuando estábamos comenzando y no había nada que perder y todo que ganar. Si no hacemos esto, se nos terminará la frescura, las ideas nuevas y estaremos todo el tiempo sumidos en el área convencional de la escritura.
Sólo si rompemos el círculo vicioso de la autoexigencia nos atreveremos a tomar riesgos, a buscar la originalidad.