El colaborador número uno
En un blog, hay infinidad de colaboradores, unos evidentes y otros ocultos. La tarea de todo buen blogger es desenmascararlos y darle su lugar a cada quién. No hablo, por supuesto, de personas físicas, sino de fuerzas que confluyen en el autor de blog y lo orillan a escribir de tal o cual manera.
Somos, en todo momento, una muchedumbre de impulsos, deseos, aspiraciones y recuerdos. También podemos estar enojados, alegres, melancólicos o, simplemente, aburridos o desesperanzados.
Quien no conoce esta masa de seres que alborotan en su interior y luchan unos con otros por salir, está perdido. Conocerse a sí mismo es la mejor manera de lidiar con la inevitable personalidad múltiple que acecha detrás de cada una de nuestras palabras.