El poder de nuestra voz
Por difícil que pueda parecer, nuestra voz es tan poderosa como cualquiera, y nuestras opiniones pueden influir en los demás de la misma forma que el medio de comunicación más afamado.
El único requisito es que alguien nos lea, y eso no es difícil.
Si nuestra opinión influye sobre una persona, hemos llegado al punto culminante de nuestros esfuerzos. Lo único que falta es que esa persona se multiplique por decenas, miles o millones… pero eso no incrementa el poder de nuestro mensaje, sólo lo hace más amplio.
Pero si nuestras palabras son pobres, no llegaremos a ninguna parte, por más que las estupideces que escribimos lleguen al mundo entero.