Aug 22

La domesticación del fuego es un mito alimentado por los fabuladores y otros profesionales de la mentira. Es como decir que alguien (una raza, un hombre) ha conseguido someter el rayo, los meteoros, o las trayectorias de los planetas. Los pequeños fuegos (el de la chimenea, el de una vela) deben ser mantenidos a raya para evitar que se adquieran su verdadero potencial, su colosal fiereza, su ira implacable. Todos los domadores de fuegos saben que la línea entre la vida y la muerte se incendia y desaparece con gran facilidad.

© Andrés Borbón 2007

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