Sin la piel, el mundo sería incapaz de penetrar en nosotros, perderíamos la posibilidad de conocer el viento, el calor del sol o el tacto de una pluma. Si decidiéramos prescindir de ella, quedaríamos encerrados en nosotros mismos para siempre pues los otros sentidos son, en comparación, simples remedos, burdos imitadores. Ejercer las infinitas posibilidadesde la piel, por otra parte, es una aventura que puede terminar en catástrofe pues ningún ser humano está preparado para el aluvión de sensaciones, para la verdad.
Oct 01