Aug 27

El viento es, como la marea, la manifestación de un objeto en movimiento. Sin embargo, llamar objeto al aire es forzar demasiado las cosas, pues se parece demasiado al vacío, a la nada, a la negación de lo tangible. Los poetas, quienes no se preocupan mucho de las leyes físicas, pueden hacer que una mariposa se pose en el aire, que las ramas de los árboles adopten las cualidades del viento y que una brisa cualquiera sea idéntica a la caricia del ser amado.

© Andrés Borbón 2007

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