Los “detalles” en el blog
Escribir una entrada para el blog puede ser tan simple como abrir la ventana del editor, colocar un título (o no) y ponernos a teclear como energúmenos, poner un punto final y darle click a “Publicar”.
Y está bien, pero en términos generales es necesario resolver algunas cuestiones antes de presionar el famoso botón que llevará nuestras ideas a todos los rincones del planeta. Si incluimos imágenes, debemos verificar la alineación, el tamaño, optimizarlas para el ancho de banda de nuestra audiencia, colocar nombres, etiquetas.
En relación al texto, es necesario dar por lo menos un par de lecturas para corregir cualquier error en la ortografía y la gramática, checar la alineación, la distribución de los párrafos, verificar que nuestro título sea adecuado, que no hayamos repetido excesivamente algunos términos.
Por otra parte, también podemos dedicar algún tiempo a resaltar ciertas palabras o frases con negritas, cursivas o con otro color para dar énfasis a ciertas partes del texto y facilitar así la lectura, colocar los elementos que forman parte de una lista como tales (numeradas o no numeradas) y dar un formato especial cuando citemos algún contenido de forma textual mediante la etiqueta “cita” (blockquote).
Evidentemente, estos elementos se multiplicarán en la medida de nuestra obsesividad a la hora de crear las entradas, pero el cuidado puesto en los detalles será bienvenido por el lector y, en muchos casos, por los motores de búsqueda, ya que les facilitaremos el trabajo y citarán nuestros artículos en mejor posición. Es decir: Prestar atención a los detalles es redituable desde todos los puntos de vista.
Pero si lo tuyo es aporrear el teclado y darle a “Publish” sin pensar en nada más, adelante, que lo verdaderamente importante es el blog. Las formas vienen después y son prescindibles.
Reciprocidad en el blog
Ningún blog surge de la nada. No hay creación espontánea en la blogósfera. Tal vez la haya habido en sus primeros tiempos, pero en el momento actual los blogs son derivaciones de otros blogs. Las ideas son derivaciones de otras ideas y esta relación debe ser reconocida personal y públicamente por el blogger.
Muchas veces desconocemos la fuente de donde provienen los contenidos, o vienen de sitios que no aluden a la fuente original y no podremos indicar el origen de nuestra información. Sin embargo, la mayor parte de las veces, podemos, y debemos, colocar un enlace al origen de las imágenes, texto u otros elementos que usemos.
¿Para qué?
Bueno, en primer lugar, para otorgar el crédito a quienes han creado los elementos que usamos y, en segundo lugar, para favorecer la conversación a través de la reciprocidad. Si enlazamos una fuente, es probable que el dueño de estos contenidos se dé cuenta de ello y nos haga una visita que resulte en una relación mutuamente provechosa. También brindamos a nuestros lectores el material original de donde hemos extraído algún dato, y ellos podrán ampliar sus conocimientos al respecto, o simplemente comparar lo fidelidad de nuestra cita.
Sin embargo, esto se está volviendo cada vez un asunto más complicado, ya que con gran frecuencia hallamos contenidos que no hacen referencia a la fuente original. ¿Es válido citar la fuente en estos casos? Debo reconocer que tengo ciertos pruritos a este respecto.
Imaginemos que A crea un contenido, y que B lo reproduce, pero no cita a A. Nosotros (C), tomamos la información de B, pero B no es la fuente original. ¿Qué debemos hacer? En lo personal, si B es una fuente seria y “olvidó” por una ocasión citar su fuente, coloco un enlace hacia ellos. Pero si B es un sitio que jamás cita sus fuentes, no lo cito. Sé que esto se parece demasiado al dicho de “ladrón que roba a ladrón…”, pero honestamente es un problema en el que nadie parece ponerse de acuerdo. Lo ideal, tal vez, sería no reproducir nunca contenido de fuentes que no citan al origen último, pero ello implica descartar una enorme cantidad de información interesante. Un dilema difícil de resolver, sin duda y aún los sitios más serios publican con frecuencia material apócrifo, ya que éste es relevante y de interés para los lectores.
Una solución parcial sería colocar una leyenda, instando a cualquier persona que conozca el origen del material a comunicarse con nosotros para de esta manera dar el crédito que merece el autor.
La plantilla de nuestro blog
Los puristas del blogging podrán argumentar que la plantilla (o tema) de nuestro blog no tiene la menor importancia, que lo importante es el contenido. Y tienen razón, pero sólo en parte.
La plantilla es como el marco donde se desarrollarán los elementos que iremos incluyendo a lo largo del tiempo. Es el equivalente a la escenografía en la puesta de una obra de teatro, o del marco en un cuadro, del corte de cabello en una chica. Puede ser prescindible, pero en general brinda un “ambiente” que debe ser acorde con la temática y el estilo del blog (y del blogger). No hay plantillas buenas ni malas. Puede ser minimalista, si lo que deseamos enfatizar es el texto, o puede estar llena de enlaces, fotografías, fondos coloridos si ello va bien con el tema y dinámica de nuestro blog.
Sin embargo, es importante que el blogger dedique tiempo a reflexionar sobre este asunto. ¿Qué imagen queremos transmitir a los lectores? Porque hay una gran verdad: La primera impresión que se lleva un visitante de nuestro sitio no tiene precisamente que ver con el contenido, sino con la plantilla, con la forma en que están distribuidas las entradas, con la presencia de imágenes u otros elementos multimedia, con las opciones de navegación que ofrezcamos.
Por eso es crucial que el blogger se sienta a gusto en el lugar donde trabaja (la plantilla), que le satisfaga. Sin embargo, aquí nos enfrentamos a ciertos problemas técnicos que muchas veces no está en manos del blogger resolver, y es preciso, en ocasiones, pedir ayuda a alguien con más conocimientos técnicos para conseguir el efecto deseado, para conseguir el aspecto ideal (o lo más cercano a esto).
Sin embargo, los gustos y necesidades del blog y del blogger van cambiando con el tiempo y la plantilla irá sufriendo modificaciones con el tiempo. Es conveniente no hacer cambios muy drásticos, a menos que sean indispensables. A los lectores, por lo general, les gusta la homogeneidad en el estilo del sitio que visitan y aceptan pequeñas modificaciones, pero se rebelan ante variaciones demasiados bruscas. Finalmente, somos animales de costumbres.
Si tu blog está naciendo, dedica un tiempo a elegir la plantilla que más se acerque a la imagen mental que te has creado del blog. Esta fase creativa es indispensable y yo diría que hasta crítica. Una vez resuelto este problema… ¡a escribir!
Tiempo para escribir
Escribir un blog requiere tiempo. ¿Cuánto? Bueno, todo depende de los planes y aspiraciones de blogger, pero yo diría que un blogger serio no debería dedicar menos de una hora al día a esta actividad, si quiere que su sitio tenga algún éxito.
El aspecto principal de la organización de este tiempo es la priorización de actividades. Lo más importante, por supuesto, es la creación de contenidos, que debe ponerse por encima de cualquier otra actividad y que incluye tiempo de investigación, la redacción misma del artículo y la puesta a punto de éste, temas que trataré más adelante en detalle.
En segundo lugar, viene la conversación. Muchos bloggers cometen el error de priorizar esto sobre la creación de contenidos, pero es como si un escritor de novelas no escribiera porque debe responder las cartas de sus lectores. Eso sería un error garrafal, pero lo vemos continuamente. Leer, responder y moderar los comentarios del blog puede volverse una tarea titánica (e indispensable), pero jamás debe estar antes que la creación de contenidos.
En lo personal, trato de escribir los artículos del día en cuanto enciendo la computadora, antes de revisar el email, de leer los comentarios o de hacer cualquier otra actividad relacionada con mis blogs. No es sencillo, pero es preciso hacerlo de esta manera si no queremos que el tiempo que tenemos para escribir se nos vaya como arena entre los dedos.
Por lo general, aprovecho cualquier momento que tengo disponible, pero es conveniente establecerse un horario, cerrar la puerta y no permitir interrupciones. Esa hora de blogging debe ser “sagrada”. Lo mismo si son dos o tres horas, y conviene evitar cualquier distracción (twitter, messenger, facebook, email, etc.). Los demás deben estar enterados de esta decisión y ayuda mucho el tener apoyo de nuestra familia o de las personas con las que compartamos el espacio físico donde trabajamos en nuestro blog.
Admito, confieso, que soy un caos a este respecto. Pero las veces que he seguido mi propio consejo las cosas han marchado de maravilla.
Auto-Brainstorming
Pido una disculpa por utilizar el término en inglés, pero honestamente no encuentro que “lluvia de ideas” sea una traducción adecuada para este término.
El brainstorming es cuando varias personas se reúnen para aportar ideas y soluciones sobre un tópico en particular o sobre un problema específico, y por lo general da buenos resultados, dependiendo de la calidad y creatividad de los asistentes y de quienes lo dirigen. Es una técnica ya añeja, y que recientemente ha sido puesta en duda en cuanto a su efectividad, pero mi experiencia es que funciona, si se dan las condiciones apropiadas.
En el caso del blogger, difícilmente podrá organizar una verdadera sesión de brainstorming a menos que se trate de un blog colectivo, y uno de los factores más importantes es la cercanía física de las personas. Puede haber sesiones de este tipo por teléfono o mediante conferencias virtuales, pero no es lo mismo que estar encerrados en la misma sala durante un buen rato.
Si el blogger tiene un blog personal, ¿cómo puede hacer una sesión de brainstorming?
Esto es algo que yo hago muy frecuentemente conmigo mismo. Se trata de organizar (agendar) una especie de reunión personal (recomiendo una hora de duración, como máximo) y comenzar a soltar ideas, proyectos y elucubraciones. Siempre hay una parte crítica en nosotros que opondrá montones de inconvenientes, que censurará y que despreciará las ideas. La clave es mantener a los dos oponentes bajo control (la parte creativa y la parte censora).
Por lo general, hay que usar hojas de papel. Montones de hojas (no debemos ponernos tacaños a este respecto). Las ideas nos pueden venir en forma de imágenes, de palabras, de rutas críticas. Si tenemos la suficiente paciencia, es posible que podamos usar diferentes colores para descomponer las ideas en tipos y subtipos, pero en general basta con un lápiz.
Para comenzar nuestra sesión de auto-brainstorming, debemos tener ya una idea preconcebida. Supongamos que deseamos resolver algún problema respecto a la secuencia de nuestras entradas: Apuntamos las posibles soluciones, las descomponemos, las rechazamos o las aprobamos, hacemos comentarios al margen (yo uso globos, como los de los diálogos en las caricaturas) y de pronto ya tenemos un caos armado en una hoja de papel.
Es tiempo de pasar de página, copiar lo elementos “aprobados” y continuar desde ahí. Pronto tendremos una infinidad de temas a tratar, soluciones a la secuencia en la que presentamos la información y hasta planes a largo plazo para proyectos de más largo alcance, subdivididos por temas, capítulos o espacios relevantes.
El blogging, como cualquier actividad humana, requiere planeación para que podamos obtener resultados satisfactorios, y esta técnica, en lo personal, me ha sido sumamente útil y diría que hasta indispensable.
Twitter vs Blogs
Tal vez debí haber titulado este post “Blogging vs Microblogging”, pero bueno, me pareció mejor ser específico ya que, hoy por hoy, hablar de microblogging es lo mismo que hablar de Twitter.
Creo que las fronteras entre estos dos medios de comunicación son bastante claras. En twitter, no podemos escribir más de 140 caracteres a la vez (unas dos o tres líneas), además de que los mensajes no pueden contener elementos multimedia. Es el equivalente a comparar el telégrafo con un libro. Los recursos con los que actualmente cuenta twitter son mínimos, pero posee una cualidad: La inmediatez.
Es una combinación de miniblog con un agregador de noticias tipo Google Reader. Los pequeños mensajes, que pueden contener links, se difunden a mayor velocidad, pero contienen menos información y, con frecuencia, sirven para enlazar contenidos más extensos y difundirlos de forma más efectiva. Es como el SMS de la web, con la ventaja de que es gratuito, de que podemos seguir a diferentes personas y de que otros pueden seguirnos.
Sin embargo, el 90% de lo que se difunde a través de twitter son mensajes del tipo: “Buenos días”, “Estoy cansado”, “Ya me voy a dormir”. Son pocos los usuarios que sacan jugo a este instrumento de forma efectiva, y se ha convertido en la herramienta preferida de muchos bloggers porque se enteran de noticias a una velocidad casi instantánea, siempre y cuando sigan a las personas adecuadas.
Por eso muchas personas no le hallan “sentido” a twitter. Y muchos bloggers dicen que si desean escribir sobre algo importante, harían una entrada en su blog. Twitter se ha convertido, pues, en una red de distribución de noticias, en una forma de estar en contacto con el día a día de una persona y en un enorme portal de rumores, chismes y discusiones no siempre agradables.
Como siempre, es difícil decirle a alguien cómo debe usar twitter, ya que esto dependerá de sus intereses y del tiempo que disponga para seguir a sus contactos, pero una cosa es cierta: Twitter es poderoso, poderosísimo, aunque resbaladizo y difícil de controlar como todos los medios masivos de comunicación.
Pequeños temas, no grandes
La naturaleza de un blog es distinta a la de un medio impreso como podría ser una revista o un libro. En estos últimos, el autor cuenta con la atención del lector durante más tiempo y hay menos factores distractores, por lo que el autor puede darse el lujo, si así lo quiere, de tratar temas amplios.
En la web, y en los blogs particularmente, el lector tiene poco tiempo para enterarse de qué trata el artículo. No me refiero a que nunca tratemos algún tema extensamente, sino que es mejor abordar pequeños aspectos de un tema, haciéndolo de forma concisa, breve y clara.
Más adelante hablaré sobre el perfil de un lector de blogs. Baste decir aquí que nuestro lector puede tener abierto twitter, el messenger y tal vez su página de Facebook al mismo tiempo que visita nuestro blog, por no hablar del correo electrónico o un lector de feeds. El blog, por lo tanto compite contra estos otros medios y no es buena idea hacernos eco de la Enciclopedia Británica y arremeter contra un tema a profundidad, pues lo más probable es que el lector abandone la lectura al poco tiempo de haberla iniciado.
Además, descomponer un tema en diversas partes nos permite tratar cada una de las “secciones” de forma más clara, tomando en cuenta el corto periodo de atención que nuestros lectores nos otorgan y, además de esto, será mucho más sencillo organizar series de posts que brinden mayor fruto a quienes nos visitan.
Por ejemplo, si deseamos hablar de la historia de un país, sería excesivo hacer una entrada tratando de abarcarlo todo, ya que el resultado tardaría horas en ser leído (y más horas en ser escrito). Es mejor hacer una entrada hablando de su moneda, otra de su forma de vestir, de comportarse, de las principales zonas geográficas que lo componen, etc.
Con esto no quiero decir que debamos ofrecer poco al lector de nuestro blog, sino que debemos ofrecerlo en trozos pequeños, pero el conjunto puede llegar a ser enorme, mayor que un libro y que un artículo extenso en una revista.
Los medios diferentes, a fin de cuentas, requieren técnicas distintas, eso es todo.
Información contra Formación
Este es un tema espinoso, complejo, así que trataré de ser conciso, para no confundir (ni confundirme).
A diferencia de lo que muchos piensan, las personas mejor informadas no son precisamente aquellas que tienen una mejor formación. Uno puede acumular una gran cantidad de datos, pero si estos no se incorporan y forman una mezcla llamada conocimiento, no sirve de nada. Sería el equivalente a comer nutritivamente pero excretarlo todo sin aprovechar las proteínas, las vitaminas y todos los demás beneficios de los alimentos.
Un buen blog no es informativo, sino formativo. ¿A qué me refiero con esto? Que un blog de calidad debe generar un cambio en el lector, por lo habitual en forma de aprendizaje, cambio de hábitos o adquisición de nuevas visiones sobre un problema específico. Esta es la diferencia principal entre muchos medios tradicionales (no todos, por supuesto) y los blogs, que la información la consume el blogger, la procesa, y finalmente la entrega al lector como un producto adicionado con puntos de vista, análisis y una posición crítica.
¿Tu blog es formativo o meramente informativo?
Esta es una pregunta que debemos hacernos todos los días, en cada entrada. No necesitamos convertir cada post en una cátedra, pero sí es bueno que el balance general de nuestro blog tienda a la formación, más que al aspecto meramente informativo.
Sorprender al lector
Los blogs son, además de recuentos personales (o no tan personales) de nuestros intereses, una herramienta poderosísima para provocar sentimientos, reacciones y generar ideas en la mente del lector.
Esta es una característica que debemos explotar al máximo, y una de las mejores formas es, de vez en cuando, sorprender a nuestro auditorio. Los artículos off topic (fuera de tema) son invaluables. Si nuestro blog trata de tecnología, de pronto podemos poner una entrada hablando de una receta de cocina, o hacer un recuento de algún hecho personal. Todo está permitido, y esos pequeños toques le dan sal y pimienta al blog.
Por supuesto que debemos ser cuidadosos: Dosis pequeñas, sin abusar y manteniendo, de alguna manera, el estilo del blog. Sorprender a nuestro auditorio es algo divertido (para el blogger) y, si lo hacemos bien, agradable para el lector.
Los bloggers que se ajustan rígidamente a una temática y no salen de ella por nada del mundo, suelen ser aburridos con el tiempo. Finalmente, recordemos que estamos tratando con personas vivas, y que ellos esperan comunicarse con otras personas iguales, no con robots monotemáticos, planos y sin imaginación.
Así pues, de vez en cuando, aloquémonos y pongamos algo diferente en el blog. Nuestros visitantes nos lo agradecerán.
El humor en el blog
El humor es un arma de dos filos: Puede hacer que un blog triunfe o que fracase estruendosamente. ¿De qué depende? Del blogger, evidentemente.
Hay personas a quienes les basta abrir la boca para hacer reír a los demás, pero que cuando se ponen a escribir pierden toda la gracia que tienen en persona. Otros, por el contrario, son incapaces de contar un chiste, pero que cuando teclean producen cosas hilarantes. Y no es que seamos dos personas distintas, sino que la comunicación verbal directa y la comunicación escrita son dos cosas distintas.
A todo blog le viene bien un poco de humor. No importa que estemos tocando el tema más serio del mundo, una pizca de comicidad siempre es bienvenida por el lector.
¡Pero cuidado!
Si el humor no se nos da y al escribir somos más tiesos que una estatua, abstengámonos, ya que no hay nada más deprimente (y desagradable) que un chiste mal contado, que un blogger que se quiere hacer gracioso y resulta pesado como un costal de cemento. En tal caso, los lectores saldrán corriendo en estampida y será muy difícil recuperarlos. Hay bloggers que redactan muy bien, pero que son serios, y eso está bien, mientras lo sepan y lo acepten.
Lo que no es aceptable es desperdiciar esta habilidad si es que la tenemos, ya que el humor es, y seguirá siendo, un arma poderosísima, un instrumento para romper rigideces y para amenizar el tema más aburrido.
Y una cosa más:
Si decidimos utilizar el humor, seamos respetuosos. Hay blogs que pecan de vulgares, que atraen a unos cuantos mentecatos pero que en el fondo ofenden al lector. Muchos creen que llenar páginas y páginas con groserías los hará triunfar, y el truco puede funcionar durante un tiempo pero, a la larga, lo único que consiguen es cavar su propia tumba. El humor de alguien que escribe jamás debe traspasar ciertos límites, que están dictados por la inteligencia, el respeto y por el buen gusto.
Conversación en el blog
La conversación en un blog puede darse de muchas maneras. La primera cosa que viene a nuestras mentes cuando se habla de este tema son los comentarios, pero estos resultan ser sólo una forma en que puede darse el intercambio de ideas entre el autor del blog y los lectores.
La conversación puede darse también mediante la comunicación directa con el autor mediante el viejo y confiable email. Esta es una de las formas más efectivas, y más anticuadas, pero sigue teniendo un papel muy importante. Otra forma de comunicación son los pingbacks o trackbacks (ya hablaré de esto más extensamente) y mediante “respuestas” en los blogs de los lectores, si es que los tienen.
Mucha gente no se da cuenta que puede contribuir a que un post se difunda favoreciéndolo en los sistemas de microblogging, como twitter, o poniendo un enlace a él en sus páginas de Facebook, Myspace, Hi5, etc.
Y no hay que olvidar los agregadores sociales. Sitios como Digg, Delicious, StumpleUpon y Menéame en español son buenas formas de promover, comentar, criticar o analizar una entrada en un blog.
Eligiendo el tema de un post
Elegir el tema de una entrada, de un post o de un artículo (como quieran llamarle), es tal vez una de las cosas más difíciles en este asunto del blogging. Cuando nuestro blog está recién nacido y tiene pocas entradas, esto no constituye ningún problema, ya que la cabeza nos fluye de ideas y lo difícil es elegir de qué cosa hemos de hablar. Sin embargo, conforme pasa el tiempo, los temas se van haciendo más escasos y, por qué no decirlo, el interés decae un poco.
Hay un filón interminable de temas, pero hallarlo es como el oficio del buen minero: Reconocer la veta y seguirla hasta su fin. El blogger que habla “de cualquier cosa” para llenar un espacio por simple disciplina, es un mal blogger, ya que evidentemente lo hará sin pasión, y será incapaz de transmitir su emoción al lector, con lo cual es muy probable que su proyecto termine fracasando.
Cuando se trata de blogs multitemáticos, es sencillo hallar inspiración leyendo otros blogs, pero cuando nos hemos planteado crear contenido original, el asunto se complica un poco. Lo mejor, desde mi perspectiva, es tener sesiones “creativas” con uno mismo. Momentos dedicados única y exclusivamente a pensar en temas que nos gustaría escribir. Esto nos ayudará a tener una lista de temas por tratar.
Sin embargo, las ideas pueden surgir en cualquier momento y es bueno tener a mano algo en qué anotarlas cuando nos vengan a la cabeza. Jamás (esto es una regla) debemos confiar en nuestra memoria. Si lo único que tenemos es nuestro teléfono celular, podemos anotar ahí mismo la idea, aunque llevar una pequeña libreta es un método mucho más organizado, pero cualquier cosa sirve. Yo mismo me he visto anotando ideas en la palma de mi mano cuando no tengo nada más a mi alcance.
Las “series” son también un buen método, pero éstas requieren constancia, y un interés auténtico en el tema, además de cierto conocimiento y mucha investigación.
Como se ve, elegir el tema de un post no es algo que podamos dejar al azar. Es uno de los aspectos más importantes en la creación de nuestro sitio y debemos tener un “método”. Puede que de vez en cuando la inspiración nos visite, pero no confiemos mucho en ella, pues es una dama escurridiza y poco constante.
Texto alternativo en las imágenes
Un elemento que fácilmente pasa desapercibido (o que nos da pereza) cuando escribimos un post es colocar adecuadamente los textos alternativos de nuestras imágenes. Podemos hacerlo a mano, si es que sabemos algo de HTML, pero con frecuencia los editores de blogs, incluyendo los editores online, con algunas excepciones, nos permiten asignar texto alternativo a las imágenes que utilizamos en las entradas.
¿Qué utilidad tiene esto?
Bueno, en primer lugar, aquellas personas con conexiones lentas y que naveguen por nuestro sitio sin descargar las imágenes, verán el texto alternativo en lugar de la imagen, y en segundo lugar, las personas con discapacidades visuales podrán saber de qué se trata la imagen cuando accedan a nuestra página.
¿En qué nos beneficia colocar texto alternativo en las imágenes?
No menos importante es que Google y otros buscadores, “catalogan” nuestras imágenes en base a los textos alternativos que les hemos asignado y al texto del artículo del que forman parte. Esto es importante, ya que puede traernos una buena cantidad de tráfico, pues cuando una persona busca imágenes y da click en aquella que pertenece a nuestro blog, llega a nuestro sitio y así podemos captar visitantes extra y aumentar el número de pageviews en nuestros sitios, algo nada despreciable.
Por supuesto que todo esto requiere una enorme cantidad de trabajo si es que tenemos una gran cantidad de imágenes sin etiquetar, pero definitivamente vale la pena y es parte de las buenas prácticas en la web.
Constancia en el estilo
Una de las cosas más difíciles de conseguir en un blog, definitivamente, es la constancia. No me refiero a la constancia en el número de artículos publicados, sino a la constancia en el estilo, lo cual es un asunto infinitamente más complejo.
Escribir de determinada forma tiene sus ventajas: En primer lugar, entregamos un producto homogéneo al lector y, en segundo lugar, ubicamos nuestro espacio en un nicho bien definido.
No son pocos los blogs que están escritos por dos o más personas, y aunque las distintas voces aportan cierta variedad, es muy difícil que los distintos tonos confluyan en un acorde armónico. Por eso, quien pretenda hacer un blog colectivo, debe cuidar este aspecto más que nada ya que la “disonancia” entre las voces puede resultar desagradable.
Cuando se trata de un solo autor, el asunto podría parecer más simple. Sin embargo, somos seres humanos y nuestras emociones, intereses y los sucesos que experimentamos día a día influyen de manera directa en la forma en que nos comunicamos. Es necesario que el blogger esté atento a estas variaciones y trate de mantener un estilo constante, pero sin caer en la monotonía.
No es algo sencillo, pero es indispensable para el buen desarrollo de nuestro proyecto.
La relevancia del contenido en los blogs
Hablar sobre la relevancia del contenido en los blogs puede llevarnos eones, como les ha llevado a los medios tradicionales hacerlo.
Baste decir que no existe contenido irrelevante, ya que el parámetro “relevancia” lo impone el lector. Muchos confunden relevancia con profundidad, seriedad o con la importancia académica.
Y eso es un error.
Una receta de cocina o una tira cómica puede ser tan relevante como un artículo sobre genética, dependiendo de las necesidades del lector y de sus necesidades específicas.
Así pues, lo relevante es relativo, y depende de las personas que juzguen nuestros contenidos.
¿Cómo escribir contenido relevante?
Hay dos maneras:
A priori: Escribir el contenido que nos plazca y esperar a que la gente a quien le parece relevante lo lea y lo comparta.
A posteriori: Estudiar las necesidades de contenidos y atacar en cierto nicho prometedor.
El primer enfoque es más natural y por lo general da mejores resultados, pero la creación de una comunidad de lectores suele llevar cierto tiempo. En el segundo caso, el blogger se obliga mediante disciplina y oficio, a escribir de cierta forma, de ciertos temas y con cierta frecuencia. El éxito es más rápido pero es un éxito, digamos, artificial.
¿Cuál es mejor?
Aquí es cuestión de preferencias personales. Yo me inclino por el primero, pero el segundo es el que prevalece en los blogs de mayor audiencia.
En raros casos, ambos métodos se reúnen: El blogger escribe de temas que le agradan y que al mismo tiempo llenan un vacío importante en la red. Entonces, surgen blogs de un éxito avasallador.