Blog estancado
Quedarse estancado en un blog es diferente a quedarse estancado en la escritura de un cuento, o de una novela. El blog, por su naturaleza misma, está compuesto de pequeños trozos que pueden o no formar una unidad, mientras que una obra más extensa es una larga hebra que debe conservar un estilo, propósito y técnica coherentes para que llegue a buen fin.
Sin embargo, los blogs suelen ser abandonados por sus autores. ¿Por qué? Bueno, algunos argumentan falta de tiempo, de inspiración, de temas que tratar y hasta de dinero. Ninguna de estas razones me parece válida. La única razón para que un blog se paralice es porque su autor ha perdido el interés en él y no desea escribir un artículo más.
Hace tiempo, leía que más del 90% de los blogs eran abandonados al poco tiempo de su creación. Y pienso que la noticia es errónea, ya que al poco tiempo de su creación un blog aún no es un blog. Es como si dijéramos que el 90% de los CDs no son escuchados porque se encuentran en los estantes de las tiendas.
Me explico: Un blog que tiene un nombre, una plantilla y unas cuantas entradas aún no es un blog. Para serlo, debe comenzar a vivir dentro del blogger, ser parte de él. Sería el equivalente a quitarle la cubierta a un CD y ponerlo en el reproductor. Si después de esto el blog deja de ser actualizado, entonces podemos decir que el blogger lo ha abandonado, pero no se puede abandonar algo que no se ha tenido, que no ha sido de nuestra propiedad.
Y cuando el blogger se sienta frente al teclado y no sabe de qué escribir, qué temas tratar, entonces podemos hablar del bloqueo, pero esto es fácil de solucionar. Basta echar un vistazo a la red, a nuestra vida, al correo electrónico o a nuestros sueños para volver a darle vida. Tan noble es un blog que lo acepta todo, hasta la peor entrada del mundo. Pero una entrada mala es mejor que el espacio en blanco, que el silencio de los bits que anuncia la muerte de un blog, su precipitación al terrible abismo del olvido.